"LA SANTA COMPAÑA"
Los gallegos y las gallegas conocen muy bien la leyenda de “La Santa Compaña”,se trata de una especie de procesión de almas en pena, que se les aparece a algunos caminantes durante la noche.
Las ánimas irían precedidas por un ser vivo portando una cruz y un caldero con agua bendita, dicho personaje no puede volver la vista atrás, ya que entonces moriría; según dicha leyenda, estos espectros vendrían para cumplir una pena impuesta por alguna autoridad del mas allá, además de para reprochar a los vivos las faltas o errores cometidos.
Se dice que quien vaya a viajar de noche, lleve consigo ajos y castañas, además de escapularios, también se recomienda que en caso de encontrárselos en el camino, lo mejor es hacer como que no se les ve, o bien echarse boca abajo en el suelo, sin dirigirles la mirada.
Siguiendo mi perversa costumbre de equiparar de alguna manera estas cosas con la política, creo que no tengo que dar muchas pistas sobre los personajes que mejor quedarían en esta escena tan terrorífica.
Al frente de la procesión y con una gaviota en lo alto de un palo, iría el señor Rajoy que portaría a su vez un caldero con hilillos de plastilina; como ya sabemos por la leyenda, este personaje no puede echar la vista atrás, de lo cual se alegra infinitamente al no tener, el por que ver lo que han armado los de la tropa que le sigue con los escándalos y los chanchullos varios que le hacen zumbar los oídos.
Dice también la leyenda, que estos personajes vienen aquí para cumplir una pena impuesta por una autoridad del más allá (por ejemplo de Georgetown..), y para reprochar a los vivos faltas o errores cometidos,(Aquí sin duda entraría de lleno el PSOE..), aunque no cuenten nada de lo que les toca directamente.
Hay otros personajes que por su aspecto o comportamiento, realmente dan miedo y que también salen en la procesión, aunque no voy a entrar en detalles ya que a todos nos suenan; si quiero sin embargo mentar a un personaje “extra”, que por su aspecto y dicción es una mezcla entre Bob Hope y el desaparecido Eugenio, aunque sin gracia ni saque; me refiero al señor Gonzalez Pons, alias “El Risafloja”, todo un elemento para los estudiosos políticos, que no salen de su asombro al escucharle, y que no dudan en clasificarle como una “Rara Avis”, de los púlpitos del PP.
Vaya, que haber, hay de todo como en botica, aunque en algunos sitios cuecen mas habas que en otros, y eso se nota.
Así que ojíto si os encontrais con “La Santa Compaña”, tiraros al suelo y esperad a que se alejen, pero no olvideis llevar ajos y castañas.
Martín PPardo
















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